La Biblia del Amargado


Contucion (8)
Junio 28, 2007, 11:07 pm
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V.
Despues de varios dias todo era tranquilidad, tanto manuel como monica se reintegraron a su vida, aunque manuel, los primeros dias tuvo pesadillas, pero fueron desapareciendo poco a poco.
Una noche mientras regresaban a la casa despues de haber asistido a una obra en un teatro no muy lejano, una señora se les acerco pidiendoles limosna, manuel, no le hizo caso, tratando de seguir caminando alejandose de ella, pero la señora insista, pero cuando se le planto enfrente, logro verle la cara, Manuel palidecio en el acto, el rostro de le lleno de horror, no supo que hacer, retrocedio un par de pasos, alejandose de Ramona, que lo veia fijamente a los ojos, con una mano extendida, esperando su limosna. Manuel reacciono, tomo de la mano a Monica que no tenia ni idea de lo que sucedia, y salieron corriendo con rumbo a la casa.
Llegaron respirando agitadamente, Manuel cerro la puerta detrás de el, recargandose mientras recuperaba el aliento, Monica empezo a interrogarlo:
- ¿qué fue lo que paso? ¿quién era esa señora?
- Yo… crei que todo habia sido un sueño…. que nada habia pasado en realidad…. pero ahora… no se… – se dejo caer, sentandose en el piso mientras se ponia las manos en la cabeza.
- Tranquilo, ya paso – trato de reconfortarlo - ¿pero quien era ella?
- Ella quizo matarme, me mato, me apuñalo, me enterro un cuchillo, yo lo vi, me vi, tanta sangre, tanta sangre.
Monica, obligando a manuel a ponerse de pie, fueron hasta la cocina, donde ella le preparo un te de tila bastante caliente, trantando de tranquilizarlo.
- fue una especie de ritual – empezo a decir manuel, ya sentado en la mesa de la cocina con una tasa entre sus manos. – me llevaron amarrado en el catre hasta el bosque, donde ardia una gran fogata, mucha gente, encapuchados, maquillados, habia un altar, ahí me pusieron y me sujetaron, brillaba con el fuego, lo sujeto con las dos manos, algo dijo, no le entendi nada y dio el golpe, vi como entraba en mi, como cortaba la piel, como la sangre, mi sangre fluia, brotaba, y el cuchillo seguia y seguia abriendose camino, abriendo mi cuerpo, una y otra vez, mas y mas sangre, yo no sentia nada, no oia nada, solo veia el cuchillo, brillaba con la luz de la fugata, mucho fuego, mucho calor, sudaba, me orine encima, rojo, todo estaba rojo, el cuchillo, mi cuerpo, partido en dos, no soporte, luche, pero eran demaciado fuertes, todo se volvio oscuro, mas negro que la noche, no hice nada para evitarlo. – no dejaba de mirar la taza, en ningun momento levanto la vista.
Monica estaba muda, no encontraba las palabras apropiadas que pudiera decirle, se quedo en silencio, pero si de puso de pie, se sento junto a el, y lo abrazo, se quedaron abrazados largo tiempo, ninguno se movio para nada.
A pesar de todo lo sucedido, Manuel tuvo una buena noche de sueño, descansando bastante.
Al dia siguiente, con una singular alegria ante el nuevo dia, con un sol brillando en todo lo alto, Manuel se fue a trabajar, con la bendicion de Monica, asegurandole que nada mal va a pasar. Pero, faltando una cuadra para llegar al edificio donde estaban las oficinas de la empresa para la que trabajaba, entre todos los demas que se dirigian a sus trabajos que eran bastantes, sintio que alguien lo empujaba de manera deliberada, cuando se giro para protestar ante el hecho, una vez mas, como si se tratase de una crual broma orquestada para enloquecerlo, y que pareciera que lo estaban teniendo muy buenos resultados, Manuel se encontro frente a frente con Vicente, el anciano esposo de Ramona, pero ahora en un estado deplorable, con una botella vacia de licor barato, ropa sucia y desgarrada y un terrible edor a vomito, orina y licor.
Vicente estaba balanceandose peligrosamente de un lado al otro, dejando que su ebrio sentido del equilibro lo mantuviera de pie mientras que le gritaba cosas incoherentes, y le daba de empujones, ante el asombro y el miedo de Manuel, que lo veia perplejo, sin saber que hacer. Pero reaccionando, sobreponiendose ante el susto, aferro su maletin que estuvo a punto de soltar, se dio media vuelta y salio corriendo hasta el edificio, entro como alma que lleva el diablo y se refugio en la pequeña oficina que compartia con otras dos personas.
Durante el resto del dia se sintio perseguido, se la paso encerrado en la oficina, no salio ni para comer, pensaba que no solo se encontraria a Ramona y a Vicente ya que estarian esperandolo en la estancia del edificio, si no que a las demas gentes de ese infernal lugar, no quizo hablar con nadie, aun asi que todo el mundo le preguntaba que si se encontraba bien o que si le sucedia algo, hasta su jefe inmediato, le recomendo que se tomara el dia libre, a lo que el se nego rotundamente, el miedo a salir del edificio era demaciado.
Pero ya entrada la tarde, despues de que todo el mundo habia terminado su trabajo y el edificio en si, se habia quedado vacio, fue practicamente corrido del lugar por el vigilante. A bordo de un taxi que detuvo frente al edificio, se fue directo a su casa, donde Monica lo estaria esperando.
Pensando que ahí estaria a salvo, que ahí podria relajarse, tranquilizarse y sacar de su cabeza todas las maquivelicas conspiraciones que su mente habia estado fraguando durante todo el dia. Porque todo este asunto le estaba dando un miedo terrible, trataba de darse a la idea de que todo se reducia a una espantoza casualidad, pero que si seguia asi, terminaria en un manicomio y eso no le gustaba para nada, se imaginaba a si mismo en un lugar de esos, redeado de gente mas loca que el, medicado todo el dia, arrastrando los pies, en pijama y lo peor, terapias de choques electricos directo al cerebro.
En cuanto atraveso la puerta de la casa inmediatamente se sintio mucho mas tranquilo, ante la seguridad que le brindaba su hogar.
Desde la sala se escuchaban voces, y una de esas, era la de Monica, Manuel imagino que tendria visitar, alguna de sus muchas amigas a la que seguramente le estaria presumiendo sobre los planes de la boda. Esbozando la mejor de sus sonrisas entro a la sala, sonrisa que fue borrada inmediatamente, convirtiendose en la gota que derramo el vaso.
- ¿qué hace ella aquí? – grito Manuel.
- Tranquilo Manuel – dijo Monica levantandose de su asiento – no pasa nada, tranquilo.
- ¿qué carajos hace ella en mi casa? – grito con mas fuerza, ante la sorpresa de la invitada.
- Me la encontre esta mañana, toco a la puerta de la casa, hemos estado platicando todo el dia – Monica trataba de tranquilizar a Manuel abrazandolo.
- ¿qué chingados hace ella aquí? ¿qué esta tratando de hacerme? – grito furiosamente hacia la mujer con la que habia estado platicando monica – y tu ¿estas con ella verdad? – le pregunto a monica.
- Traquilo, vamos a platicar – con voz cada vez mas nerviosa Monica parecia estar perdiendo la batalla, pensando que no habia sido tan buena idea – ella asegura que nunca te habia visto antes, que ella siempre ha vivido aquí en la ciudad.
- No, no es cierto, ella me quizo matar, y ahora esta aquí de nuevo, y tu, traidora, tu estas con ellos, sabia que todo habia sido real, que fue cierto, no, pero esta vez todo sera diferente, no me agarraran – grito empujando a Monica que cayo de senton, con la cara llena de lagrimas.
Ramona, seguia sentada en el sillon, sin valor para ponerse de pie, la taza que tenia en las manos temblaba incontrolablemente.
Manuel, por su parte, se dirigió a la cocina, avento el maletin que cayo sobre los platos recien lavados, varios de ellos cayeron al piso rompiéndose en mil pedazos, lo mismo que paso con los que golpeo el maletin.
Busco por todos lados, hasta que encontro lo que buscaba; un arma, un cuchillo, el mas grande que vio, la hoja brillaba con la luz del foco, no del mismo tono que con el fuego de una fogata, pero el efecto en manuel fue el mismo.
Regreso a la cocina, donde Monica seguia en el piso, ahora llorando, siendo consolada por Ramona, que en realidad se llamaba Tomasa, que siempre habia vivido en la ciudad, que cuando adolecente se caso con Martín, con quien tuvo varios hijos, todos ya casados, con vida propia, y que desde hacia un par de años era viuda, sola y sin nadie quien procurara por ella. Tenia que salir a pedir limosna para poder sobrevivir.
- no me agarraran vivo, no me tendran tan fácilmente! – grito Manuel blandiendo el cuchillo amenazadoramente.
Monica intento retroceder apoyándose de pies y manos, pero a una muy lenta velocidad, de igual manera que Tomasa, que por su edad no le permitia una respuesta de sus extremidades.
Manuel se lanzo contra ellas.



Contucion (7)
Junio 27, 2007, 12:33 pm
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IV.
Manuel desperto de sobresalto.
Una vez mas la situacion le parecia desconocida.
El rostro le dolia de un costado, debido a estar acostado boca abajo sobre una superficie demaciado dura y por demaciado tiempo. Esa superficie era el pavimento de la carretera donde se encontraba.
Mientras se incorporaba, ubicandose, varios dolores se hicieron presentes, en la cabeza, en e hombro y uno particularmente fuerte, en el pecho. Un gran moreton aparecion en medio del pecho.
Se encontraba solo, no habia ningun carro en llamas, ni accidente a media carretera, ni prometida de nombre Monica, tampoco habia una pareja de ancianos, ni se estaba amarrado a la cama, ni tampoco misteriosos encapuchados y ritos paganos/satanicos/sangrientos. No bahia nadie.
Ya no sabia de que se trataba, cual de todas las partes fue un sueño, si es que ha habido alguno, pero todo lo recordaba como si fuera verdad, la sangre, la tortura, los golpes, las llamas, la prometida. Pero algo que si seguia sintiendo y sabia que era constante desde que Monica le grito un instante antes del choque, era el terror, el miedo absoluto que sentia al no saber que era lo que estaba pasando, que todo parecia estar fuera de sus manos, de su alcance, de su control.
Empezo a caminar lentamente, arrastrando los pies, vagando a lo largo de la carretera, simplemente caminando por pura inercia, ya no trataba de buscarle significado a lo que estaba viviendo en ese instante. Algunos minutos despues aparecio un pesado camion de carga que Manuel lo vio pasar, mientras el estaba de pie en medio del camino, y sin hacer el minimo esfuerzo de ponerse a salvo.
Esta tan desinteresada actitud ante el paso del camion, debio despertar el interes del conductor, que considero que no deberia estar en sus cinco sentidos, asi que se detuvo y bajo para ver si es que Manuel necesitaba algun tipo de ayuda.
Manuel simplemente se dejo arrastar al camion, con la promesa de ser llevado a la capital, a donde se dirijian en un inicio con monica.
Pocas horas despues Manuel fue dejado en la sala de urgencias de un hospital donde fue hospitalizado por varios dias.
Al segundo dia Monica aparecio frente a la cama de Manuel, que estaba siendo tratado ante la deshidratacion severa que presentaba, ademas de estarse recuperando de la contusion que habia sufrido por el golpe en la cabeza.
-amor, manuel – decia en tono meloso, tratando de despertarlo lo menos brusco posible.
Por un instante reacciono abriendo los ojos de manera perezosa, pero el subconciente lo traiciono y dio un sobresalto al no reconocer tanto el lugar, como a quien tenia a un costado, sentada en la orilla de la cama. Pero en cuanto supo de quien se trataba se arrojo a sus brazos, sollozando. Ella tambien empezo a sollozar al poder abrazar de nuevo a Manuel despues de varios dias en los que no supo nada de el.
- mi vida, ¿estas bien? – pregunto manuel con lagrimas rodando por su rostro – ¿qué te paso? – acariciandole el rostro.
- Yo estoy bien, pero yo quiero saber que es lo que te paso a ti, he estado buscandote como loca por mas de una semana.
- ¡una semana! – pero solo fueron 2 dias.
- No amor, fue una semana, ¿que no recuerdas? ¿pues que fue lo que te paso?
- Ya no se, ya todo es muy confuso, no se si lo que vivi fue real o no, parece una locura, pero mejor cuentame que fue lo que paso.
- Esta bien, según me dijeron los doctores que la contusion te pudo haber provocado alucinaciones o algo asi, no entendi bien, pero que si estabas muy delicado. Pues debes recordar que veniamos de regreso despues de ver a mis padres, y en el camino, veniamos platicando, te distrajiste, yo te llame la atencion, porque habia algo en el camino, hiciste un movimiento brusco y nos volteamos, dimos vueltas dentro del carro, las puertas se abrieron y los dos salimos volando, yo cai a un lado del camino y tu en medio de la carretera, el carro despues de detenerse, se empezo a quemar, yo perdi el conocimiento, poco tiempo despues unas personas que pasaron, se detuvieron y me ayudaron, el carro se consumio por completo por las llamas, me trajeron a la casa, despues de haberte buscado por los alrededores y no haberte encontrado. Buscaron varios dias, pero nada mas no te encontramos, por todos los alrededores. Pero afortunadamente no te paso nada y estas a salvo, ya todo paso, podemos volver a vivir tranquilos.
- Yo solo quiero que todo esto termine, ha sido horrible. No quiero recordarlo, ni hablar de eso nunca mas.
Aunque Monica no estuvo de acuerdo con lo que acababa de decir, ya que eso significaba el no saber que habia pasado con el durante todo este tiempo, donde habia estado, que habian hecho o que le habian hecho, pero respetaba la decisión de Manuel.
Al dia siguiente lo dieron de alta.
Todo parecia haber acabado para bien.



Bienvenido / Welcome
Junio 25, 2007, 6:30 pm
Archivado en: Raul_silencios

Hace ya casi 25 años vi la luz por primera vez, cuando tuve la puntada de nacer en esta siempre aburrida y nunca heroica ciudad.
Desde hace años navego en internet, he visitado millones de paginas, bajado fotos, videos, libros, virus (muchos) y mil cosas mas, pero nunca he interactuado con alguien, supongo que para muchos es todo lo contrario y siendo una oportunidad de ser alguien mas, alguien que por una u otra razón no son, ya sea en un chat, foro, blog o simplemente como un contacto de Messenger. Yo, por más que lo intento, sigo siendo el mismo.
Y entonces, ¿por qué hasta ahora ese cambio? ¿Por qué el querer ser alguien mas?
No lo se, quisiera poder echarle la culpa a algo o a alguien, pero no, lo único que se me ocurre que pudiera ser una especie de explicación o respuesta seria: cansancio, el estar harto de muchas cosas, y por fin poder abrir la boca y gritar las cosas tal como son, sin mas ni menos.
No espero nada de este blog, a lo mejor esta abierto por años, o mañana lo borro, o simplemente lo ignoro, dejándolo atrás como muchas otras cosas en mi vida o como mucha gente han hecho conmigo durante mi vida.
Mi trabajo, mi profesión, mi ciudad no importan, no ahorita, a lo mejor nunca.
Y ¿mi nombre? simplemente díganme Raúl.



Contucion (6)
Junio 22, 2007, 11:28 am
Archivado en: Cuentos

- pero si yo no hice tal cosa, yo estaba dormido, y algo afuera de la casa me desperto, unas explosiones, grandes bolas de fuego salian, cuando fui a ver de que se trataba, vi gentes alrededor de una fogata, de donde salian las bolas de fuego, y luego alguien me golpeo y aquí desperte, amarrado, ustedes me dicen que me puse como loco, pero yo no he hecho tal cosa – manuel trataba de safarse, pero le era imposible.
Pareciera que nadie escuchaba lo que decia, se limitaban a quedarsele viendo fijamente, sin moverse, sin decir palabra alguna. Ramona simplemente se levanto y se salio del cuarto.
Al poco rato el sol aparecio en el horizonte y durante todo el dia Manuel permanecio atado a la cama, sin comida y sin la oportunidad de poder salir al baño, todo el tiempo estuvo bajo contante vigilancia, gente, hombres y mujeres que entraban y salian del cuarto, rotandose, sin decir ni una sola palabra ni siquiera entre ellos, simplemente vigilando, siempre viendo a Manuel.
Fue despues del medio dia, cuando a Manuel le dieron las ganas de orinar, empezo a querer hablar con la gente, pero parecia hablar al aire, asi que empezo a gritar cada vez mas fuerte, pidiendo ayuda, que lo dejaran salir a orinar, aunque fuera amarrado, pero que le dieran oportunidad, no podian ser tan crueles.
Poco rato despues aparecio Ramona.
- hijole joven, me va a disculpar, pero Vicente no lo quiere soltar para nada, sigue muy enojado, pero no se fije, nadie le va a decir nada si tiene que hacerse en los pantalones.
- ¿qué? No sea asi, por favor, solo cinco minutos, o aunque sea en una vasinica.
- No tengo si no con mcho gusto – se volvio a levantar y salir del cuarto ignorando por completo las suplicas de Manuel.
Aguanto lo mas que pudo, pero al final le fue imposible, se sentia totalmente avergonzado, trataba de ocultar la cara entre las cobijas o aunque fuera con su brazo o mano, sentia aunque trataba de contenerse con todas sus fuerzas como el liquido caliente empezaba a mojar los pantalones, escurriendo por su cuerpo hasta empezar a mojar la cama, vio como es que uno de los vigilantes es turno veia con detenimiento todo el suceso, cosa que lo apeno todavia mas.
Durante todo el dia no hubo noticias de que si Filemon habia regresado de la ciudad con la policia o alguna autoridad parecida, asi que Manuel permanecio todo el dia acostado, amarrado, ya entrada la tarde el dolor de muñecas y de los brazos entumidos por permanecer en la misma posicion durante tanto tiempo se empezo a hacer presente, y aunque era incomodo no habia otra opcion mas que soportarlo.
Poco rato despues de que por fin se quedo dormido, se desperto, sintiendo que algo no estaba bien, o que se pondria peor de lo que ya estaba, conforme los ojos se ajustaban a la oscuridad reinante se vio rodeado por mucha gente, no solo Ramona y Vicente, sino todos aquellos que lo habian estado vigilando durante todo el dia que estaban de pie junto a la cama, observandolo fijamente.
Algo malo pasaba, todos traian los rostros pintados, con diferetes formas, pero todos con dos tonos, negro y blanco, algo que definitivamente asusto en demacia a Manuel. De tal manera que empezo a gritar a pedir auxilio, tratando de zafarse de sus amarres.
Entre varios lo levantaron todavia amarrado a la cama y lo llevan afuera de la casa, atravez del bosque, con la misma direccion que habia tomado Manuel la noche anterior cuando vio las bolas de fuego entre los arboles.
Conforme se acercaban al lugar donde habian estado las figuras encapuchadas de la noche anterior, manuel, desde su posicion, tendido sobre la cama que era transportada por varios hombres, veia que todo empezaba a hacerse mas iluminado, una gran hogera ardia iluiminandolo todo.
Cuando por fin lo depositaron en el suelo, vio mas gente, todos pintados del rostro, con largas capas con capuchas, estaban alrededor de la hogera, no lejos de ahí, un altar hecho de piedra, grandes manchas marron del mismo color que habia dejado su sangre en el pavimento donde fue encontrado, lo cubrian por todos lados.
Manuel no sabia lo que ahí sucedia, pero imaginaba lo peor.
Despues de varios minutos de extraños canticos y danzas y rezos por parte de todos los presentes, uno de ellos, el que parecia ser el lider de todos, la capucha le cubria el rostro, pero el cuchillo que traia en la mano brillaba con la luz de la fogata. Manuel se agitaba violentamente queriendo zafarse, alejarse de ese personaje tan amenazador, pero cuando este de detuvo justo a los pies de la cama, uso el cuchillo para liberarle los pies, para luego continuar con las manos, aunque la libertad le fue efimera, ya que inmediatamente fue sujetado, por varios mas que lo cargaron y lo llevaron hasta el altar de piedra, donde lo acostaron boca arriba.
Una vez mas el siniestro personaje, todavia con el cuchillo en las manos se le acerco, dijo una plegaria al cielo en un idioma desconocido para manuel, levanto el cuchillo en con ambas manos, ante tal hecho, Manuel luchaba con sus menguadas fuerzas por tratar de liberarse, complicandoles en demacia la tarea a los cuatro sujetos que lo tenian preso, a tal grado que un par de hombres mas acudieron en ayuda de los demas.
El sujeto hizo su movimiento, para Manuel parecia todo en camara lenta, vio bajar el cuchillo con fuerza hacia su pecho, la punta brillaba dejando un rastro de luz mientras descendia, el tiempo parecio detenerse en el justo momento en que la punta estaba a escasos centesimas de milimetro de su piel. No habia dolor, pero si un terror infinito, Manuel gritaba con toda su alma. La piel se abria sin ningun problema, mientras el cuchillo se hundia centimetro a centimetro, el corazon bombeaba litros y litros de sangre por minuto, parte de esa sangre se perdia atravez de la herida abierta manchandolo todo.
El cuchillo salio del cuerpo, la sangre goteaba cayendo al piso.
Pero ahí no termino, era solo el principio, la accion se repitio tres veces mas, el corazon de manuel, todavia intacto estaba en su punto limite, su cuerpo segregaba toda clase de sustancias, empezando las reacciones de las heridas, compenzando la sangre perdida, sanando las heridas, ademas de eliminar la cantidad excesiva de señales de panico que recibia su cerebro en todos lados, el sudor bañaba por completo todo el cuerpo de Manuel, la vejiga se volvio a vaciar, cuando el cuchillo salio por tercera y ultima vez del cuerpo de manuel, no resistio mas, y cedio, desmayandose, desligandose de todo a su alrededor, por mas sadico que pudiera ser todo eso que lo rodeaba.



Contucion (5)
Junio 19, 2007, 9:41 pm
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De eso habian pasado mas de 30 años, y desde entonces nadie lo habia vuelto a ver, le habian llegado rumores y chismes de que lo habian matado, de que andaba de mojado en el otro lado y que se habia casado y que ya hasta abuelos eran.
Ramona solo le bastaba pensar que su hijo hizo una buena vida y que le fue o le estuviera yendo bien, con la gracia de Dios.
Manuel les hizo de su conocimiento el que queria regresar a la ciudad lo mas pronto posible, a lo que la anciana pareja estuvieron de acuerdo, para que el dia siguiente lo llevaran de nuevo a la carretera y esperaran a alguien que lo quiciera llevar, asi que no le quedo mas remedio que pasar la noche con ellos.
Manuel estaba placidamente dormido soñando con Monica ya bastante entrada la noche, cuando fuertes ruidos, parecidos a explosiones, lo despertaron, intrigado ante los ruidos salio a investigar de que se trataba, lo extraño surgio enseguida, no encontro a los ancianos, ni dentro ni fuera de la casa o su habitacion.
Salio de la casa para saber que era lo que estaba pasando.
El cielo estaba completamente encapotado, estaba muy oscuro afuera, pero de repente, a lo lejos, entre los arboles surgio una enorme bola de fuego o asi parecia serlo, ya que subio rapidamente en las alturas, un par de segundos despues, una bola de fuego mas aparecio y luego una tercera.
Manuel sabia que algo raro estaba pasando, asi que fue a investigar para saber que pasaba. Batallando mucho, tropezandose y golpeandose constantemente debido a la oscuridad, se fue acercando a donde el creia de donde habian surgido las bolas de fuego, empezo a escuchar lo que parecian ser canticos, cantados por varias personas, ya estando mas cerca, entre los arboles vio luz y siluetas que formaban largas sombras, todos alrededor de una enorme fogata, no podia ver bien. Cuando fue sorprendido por una bola mas que surgio de pronto frente a el, pero cuando empezo a caminar de nuevo, escucho algo detrás de el, solo que no supo de que se trataba, ya que alguien lo golpeo en la cabeza.
Cuando desperto quien sabe cuanto tiempo despues, todo estaba muy iluminado, ya era avanzada la mañana, se vio rodeado por mucha gente, demaciada, todos completamente desconocidos, se trato de incorporar, pero le fue imposible, algo se lo impedia y ese algo eran los amarres que le habian puesto en las manos y pies, trato de liberarse, fracasando.
Entre la gente se empezaron a escuchar murmullos en cuanto vieron que Manuel habia recobrado el conocimiento. ¿es el? ¿Si es el? Preguntas que logro escuchar de voces anonimas.
Manuel sintio mucho miedo, no sabia lo que estaba pasando, creyendo que todo estaba relacionado con lo que habia pasado en el bosque y lo poco que habia logrado ver.
De entre la gente aparecio tanto Ramona como vicente.
- ¿qué es lo que esta sucediendo? – pregunto manuel desde su cama.
- Es lo que yo quiciera preguntarle a usted – dijo vicente en un tono muy agresivo.
- ¿por qué? ¿qué paso? – volvio a cuestionar cada vez mas asustado.
- Hay joven, no se que le paso a usted en la noche, pareciera que se le metio el chamuco, se puso como loco y empezo a romper todo.
- Es suficiente ramona – interrumpio vicente. – no se lo que se proponga joven, pero no quiero que lo haga aquí, asi que ahorita mismo, lo voy a llevar a la carretera y ahí mismo, donde lo encontre, lo voy a dejar y no vuelva, porque la proxima ves que lo vea, le juro por todos los santos, que le rompo toda la crisma. – furioso, se dio media vuelta y salio de la habitacion empujando a quien se le atravesara, ante la mirada de los demas.
- dispense a mi viejo, lo que pasa es que esta enojado, por todo lo que hizo, yo se que no lo hizo de mala fe, ha de ser el golpe en la cabeza, pero si nos asusto mucho, no podiamos controlarlo, parecia que tenia el demonio dentro, no podiamos controlarlo, se puso a romper cosas, aventando todo, diciendo cosas que no entendiamos, parecia que estaba loco, nos asustamos mucho, yo fui por los vecinos pidiendo auxilio, que me ayudaran, y solo entre varios – dijo señalando a varios de los presentes – pudimos detenerlo, y como no se quedaba quieto, lo tuvimos que amarrar a la cama, ahí lo dejamos gritando cosas bien feas y otras que no entendiamos, yo le decia a mi viejo que era por el golpe en la cabeza, pero el no me hacia caso, decia que usted estaba loco y que teniamos que sacarlo de aquí antes de que hiciera algo peor. Asi que lo dejamos aquí amarrado hasta que se quedo dormido, despues de mucho pataliar y gritar de cosas. Y no le crea a mi viejo, no lo vamos a dejar a media carretera, ahorita esta enojado, luego se le quita, pero si mandamos a filemon a la capital para que vengan por usted, se que no lo hizo a proposito, pero no queremos mas problemas y menos con vicente, que estos corajes hacen que se enferme.



Contucion (4)
Junio 15, 2007, 12:40 pm
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- ¡No es cierto! – grito manuel – si yo venia manejando, yo vi el carro, yo vi el fuego, yo estuve ahí, tengo que ir a ver que paso con mi prometida, con mi monica.
Manuel tomo rumbo hacia la puerta, pero en cuanto salio, la brillante luz del sol hizo que se detuviera en seco, el dolor de los ojos fue insoportable y esto mismo le provoco una nueva punzada, que le hizo doblar las rodillas.
- no joven esperese – dijo ramona saliendo de la casa y sujetandolo – no puede irse asi, caminando, la carretera esta muy lejos, el sol esta muy fuerte, eso le haria mucho mal, mejor esperece un poco y si tantas ganas tiene, mi marido lo llevara en la carreta.
- Si joven – dijo vicente saliendo de la casa – es mas, deje ir por el caballo y no tardo.
Manuel permanecio recargado junto al marco de la puerta, mientras que la señora ramona seguia hablando sin parar, repitiendo lo mismo una y otra vez.
Varios minutos despues reaparecio vicente encima de una carreta toda destartalada, jalada por un caballo que pareciera que en cualquier momento caeria muerto.
Vicente lo invito a subir para asi emprender el viaje.
Manuel batallo para subirse, debido al dolor general que sentia en todo el cuerpo, pero ya arriba empezo una larga travesia, fue larga por el tiempo que les tomo el llegar hasta la carretera, pero el viaje no termino ahí, anduvieron mucho mas rato sobre la carretera hasta que por fin llegaron a donde vicente y su mujer lo habian encontrado la tarde del dia anterior.
Vicente le mostro el lugar exacto, y sobre el pavimento, casi junto a la orilla una mancha bastante grande de color marron, que se trataba de sangre seca.
- ahí lo encontramos joven, tirado y un golpezote refeo en la cabeza, y nada mas, no tenemos idea de que le paso o quien se lo hizo o porque. – dijo vicente cuando manuel se paro junto a la mancha examinandola.
Manuel empezo a caminar por los alrededores, buscando alguna pieza de evidencia que le demostrara tanto a el como a vicente que el tenia razon y que habia ocurrido un grave accidente y que no tenia ni idea de lo que le habia pasado a su prometida monica.
Por desgracia no encontro nada, ademas de que manuel no lograba reconocer el lugar, ya que fue de noche, venia distraido y el accidente le habia provocado que perdiera el conocimiento.
Anduvo vagando de un lado al otro, pero sin éxito alguno, asi que, resignado, volvio a la vieja carreta donde vicente lo estaba esperando.
- se lo dije joven – dijo cuando manuel subia de nuevo – solo estaba usted ahí tirado.
- Si, ya me di cuenta.
No hablaron nada durante todo el camino de regreso a la casa.
Manuel estaba muy confundido, ya no sabia que era lo que pasaba, solo esperaba que monica estuviera a salvo y en mejores condiciones que en las que el se encontraba actualmente.
Cuando llegaron a la casa, doña ramona los estaba esperando con la comida lista.
Paso el resto de la tarde en compañía de Ramona, que se dedico a contarle la historia de sus vidas, de que la cama donde habia despertado fue del unico hijo que lograron tener, ya que lo habian intentado muchas veces, pero todos los que nacieron murieron siendo bebes, solo Francisco, asi se llamaba el hijo, logro sobrevivir, y cuando se hizo mayor, un dia simplemente les dijo que ya no aguantaba vivir de esa forma, tomo sus cosas y se fue, sin mayores explicaciones, quien sabe que ideas locas se le abran metido a la cabeza.



Contucion (3)
Junio 13, 2007, 10:44 am
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III.
Manuel se vio en un lugar desconocido, muy lejano de donde habia sido el accidente, cuando desperto varias horas despues.
Intento levantarse, pero un fuerte dolor de cabeza y en el hombro izquierdo le dificultaron la tarea de sobremanera.
Permanecio sentado sobre la sencilla cama donde lo habian acostado por varios minutos, tratando de hubicarse, se vio en una pequeña habitacion de paredes de adobe, todo de un aspecto muy descuidado, mostrando claramente la precaria situacion en la que se encontraban sus dueños, quien quiera que fueran ellos.
Cuando se incorporo, una fuerte punzada en la cabeza le obligo a detenerse en su movimiento, se puso ambas manos en la cabeza, pero el dolor del hombro aparecio, asi que solo puso la mano derecha, para darse cuenta que traia un primitivo vendaje hecho de tela que le daba varias vueltas, cubriendole casi por completo la parte superior.
Esto asusto un poco a manuel, pensando que pudiera tener algo de gravedad, asi que empezo a tocarse buscando donde es que tenia la herida y si es que habia sangre en ella.
El dolor surgio cuando se toco la parte izquierda de la cabeza, pero al verse la mano no vio sangre, sintio algo de alivio, aunque si sentia diferente la textura de la tela en ese lugar, asi que penso en quitarsela para ver que tan mal estaba, pero cuando empezo a girar la venda, la cortina que servia como puerta de la recamara, se corrio debido a una señora, con bastantes años encima, que en cuanto vio a manuel le dijo casi gritandole.
- no joven, no se lo quite, que tiene un golpe muy fuerte en la cabeza y tiene sangre, se veia remal, si que mejor dejesela un rato – dijo la señora mientras intentaba volver a acomodar el vendaje, aunque batallo debido a la diferencia de estaturas.
- ¿dónde estoy? ¿qué paso? – pregunto manuel.
- Lo encontramos tirado a medio camino, cuando veniamos de regreso del pueblo vecino, mi viejo lo subio a la carreta mientras yo le curaba esa fea cortada en la cabeza.
- ¿y el carro? ¿y monica? ¿qué paso con ellos?
- ¿cuál carro? ¿cuál monica?
- Tuvimos un accidente, el carro estaba en llamas, monica venia conmigo, ¿qué paso con ella? ¿dónde esta? – preguntaba con rostro de preocupacion.
- Joven, lo encontramos tirado en el camino, no habia nada, ni nadie, ni un carro, ni una señorita que se llamase monica.
- No, no es cierto, yo venia manejando, tengo que saber que paso – dijo casi gritandole, tratando de quitar de en medio a la anciana.
- No joven, esperese, no puede salir asi – la señora trababa de detenerlo, jalandolo del brazo.
Pero cuando cruzo la cortina, hacia la otra habitacion, se topo de frente con un hombre, de baja estatura, pelo cano y que parecia tener la misma edad que la señora que estaba a las espaldas de manuel.
- ¿qué pasa aquí ramona? – pregunto el señor deteniendo a manuel y volteando a ver a la señora.
- Pos nada vicente, el joven se desperto y anda hablando tonterias, sobre un accidente, un carro y una mujer – dijo ramona – y que quiere salir a ver a la carretera.
- No joven – dijo vicente – usted no puede salir asi, no esta bien, tiene un golpe muy fuerte en la cabeza, por eso lo trajimos a la casa, pero nosotros lo encontramos tirado en la carretera, pero no habia nadie mas, ni nada en los alrededores, eso se lo puedo jurar por lo mas sagrado – termino diciendo, mientras se besaba la mano con la que hizo la señal de la cruz sobre el pecho.



Contucion (2)
Junio 7, 2007, 8:12 pm
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II.

Enero, 1950.

El auto corría sobre el asfalto, las hojas que habían caído el pasado otoño y que todavía había, levantaban el vuelo a su paso.

Al volante, Manuel que iba acompañado por su recién nombrada prometida Mónica, que regresaban de ver a los papas de ella, la misma visita donde Manuel les dio la noticia de que quería casarse con ella y pedía permiso y la bendición de ellos, quienes aceptaron gustosos la noticia y así pasaron el fin de semana, haciendo planes, poniendo fechas, lista de posibles invitados y mil cosas mas.

Venían platicando no solo de los planes de la boda, planes que ya habían repasado infinidad de veces, si no también de la luna de miel, la casa, muebles, etc.

Manuel volteo a observar a Mónica, para luego dale un beso en la boca, pero Mónica le llamo la atención.

- ¡Cuidado! – grito puntando al camino.

Manuel volteo a ver, al mismo tiempo que giraba el volante, y frenaba el carro, todo de manera instintiva.

La vuelta fue demasiado pronunciada provocando que el auto se volcara.

Todo fue muy confuso, cuando el costado del auto toco el pavimento, Manuel se golpeo muy fuerte en la cabeza, lo que le provoco que perdiera el conocimiento durante sabe cuanto tiempo.

La primera vez que desperto se encontro tirado en el piso a varios metros de distancia del auto, que ahora estaba en llamas, no parecia haber rastro de monica.

Manuel con mucho esfuerzo logro ponerse de pie, pero no por mucho tiempo, ya que solo pudo dar un par de pasos para caer al piso pesadamente perdiendo el conocimiento de nueva cuenta.



CONTUCION
Junio 7, 2007, 11:17 am
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I.

Febrero, 1955.

Fue un invierno muy frió.
Eran pasadas las seis de la tarde, cuando empezó a llover.
Una figura misteriosa atraviesa el gran portón metálico que dividía ambos mundos, caminando a través del largo camino de árboles que oscurecía el empedrado, y las pocas luces que se filtraban, formaban en el piso bizarras formas en el piso, bizarras formas que iban de acuerdo con el lugar.
Al terminar de atravesar ese camino, se encontró frente a una puerta de madera y vitrales donde lo estaban esperando, una señorita con uniforme blanco, y un hombre, de edad, con bata blanca, lo mas seguro, el director del lugar.
Lo condujeron hasta la habitación con él numero 112 en la puerta.
El cuarto estaba completamente a oscuras, había una gruesa cobija sobre la ventana, la luz que entro cuando ilumino completamente la cama que estaba pegada a la pared donde alguien cubierto por una cobija se revolvió de descontento.
La persona jalo la silla que estaba casi junto a la cama, para sentarse en ella.
- Fuiste muy difícil de encontrar – dijo.
Desde debajo de la cobija emergió un rostro humano, de cabellos desaliñados, que permaneció en silencio por varios instantes, hasta que dijo:
- el auto estaba en llamas…