La Biblia del Amargado


EL MUDO. (3)
Marzo 27, 2007, 9:36 pm
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Este instante lo podemos definir como el punto medular de la historia, cuando el chino fue testigo de cómo es que Pacoito se quebro ante la presion y las refriegas a punta de golpes que le estaban propinando, vio la oportunidad de su vida, de hacerse de dinero facil y deshacerse de las pruebas de su engaño en un solo golpe. Pacoito empezo a decirle donde es que se encontraba escondido el dinero. Pero cuando termino el chino se acerco a cipriano y lo llevo al otro lado de la habitacion, lejos de los ojos o lo que quedaba del unico con el que podia ver de Pacoito.
- ¿Deveras quieres que te traduzca lo que acaba de decirte? – Dijo en el tono mas serio que pudo fingir, que parecia ser bastante convincente.
- Aver que dijo de mi ese cabron.
- Que el no agarro la lana y que puedes irte yendo mucho a la chingada, que a el no le importa y que aunque lo mates, no pasaras de ser un pobre vato jodido.
- Asi, que esas tenemos eh.
Ya molesto, le dio la ultima orden al maton, mientras el y el chino salian de la habitacion.

Al dia siguiente, el chino salia de los restos de una obra abandonada en donde pacoito habia escondido los mas de cien mil que le habia birlado a Cipriano y que por esa habilidad que tenia para usar el lenguaje de señas de los sordomudos se los habia apropiado, y nadie nunca se enteraria.
Pero en cuanto cruzo la malla de acero que un tiempo atrás habia cercado el terreno, Cipriano y Adolfo, su maton lo estaban esperando recargados en el carro de Cipriano. El chino se quedo helado al verlos, no sabia ni que decir, ni que hacer, trato de sonreir, pero no pudo fingir mucho su miedo, su terror.
- Asi que soy un pobre vato jodido, ¿eh? – Dijo Cipriano.
- No, como crees – Dijo tartamudeando el chino.
- No sera que pacoito dijo – Se le acerco – Te dire donde esta el dinero – Dijo mientras hacia las mismas señas que Pacoito habia hecho el dia anterior.
El chino dejo caer la bolsa de basura donde habian puesto el dinero haciendo un ruido sordo al tocar el piso, su quijada hubiera hecho un sonido similar si es que fuera un personaje de caricaturas, pero aun asi abrio la boca desmensuradamente.
- Todavia no me lo se bien, aunque ahorita ya no me sirve, por eso necesitaba de tu ayuda para la traduccion.
Cipriano levanto la bolsa con el dinero y se fue al carro.

Adolfo odiaba las armas, las pistolas solo las usaba solo cuando era absolutamente necesario, lo que disfrutaba mas que nada en el mundo, era usar sus manos, era unica la sensacion que le daba el poder golpear a alguien, el romperle los huesos, provocarle el mayor sufrimiento y dolor posible durante el mayor tiempo posible, hasta que irremediablemente terminaban muertos a sus pies, los mas afortunados, no parecian un masojo de carne, que desgraciadamente no fue el caso de el chino.
Una hora despues Adolfo salia a la calle limpiandose los zapatos con lo que quedo de la camiseta de el chino, para luego arrojarla hacia adentro. Subio al auto donde lo estaba esperando Cipriano y salieron con rumbo a la casa de este.



EL MUDO. (2)
Marzo 22, 2007, 9:12 pm
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Un par de horas despues, con un muy improvisado y ensangrentado parche en el ojo, la mitad de la cara hinchada y morada, la camisa y pantalones sangrados y amarrado a una silla, Pacoito fue despertado con una cubetada de agua fria en el rostro.
Aun con la vision borrosa, pero en un angulo medio raro, vio frente a el a tres formas semihumanas, que poco a poco fueron tomando mas forma, hasta que se convirtieron en el señor, como le gustaba que le dijeran a Cipriano Martinez, un reconocido delincuente multifacetico, ya que el le entraba a cualquier negocio que lo hiciera ganar dinero, ya fueran secuestros, robo a mano armada, trafico de droga, etc. Y lo acompañaba uno de sus matones, uno de los sujetos que fueron por el, y por ultimo, el chino, uno de sus pocos amigos.
- Chino, dile a este cabron que donde esta la lana de lo del robo al banco – Le dijo Cipriano al chino.
El chino dio un par de pasos acercandose a Pacoito y con las manos empezo a hacer señas, hablando con el, porque Francisco, era sordomudo.
- ¿Si entendiste lo que quiere el wey este? – Pregunto el chino a Pacoito.
A lo que Paco asintio con la cabeza, pero no podia contestarle ya que tenia las manos amarradas. Se movia indicandole a el chino la situacion.
- Necesita que le desamarren las manos – le dijo a Cipriano.
- Esta bien, pero que si se quiere pasar de lanza, le rompo la madre.
El maton se le hacerco y corto el cable con el que le habian amarrado las manos.
- Dile a ese cabron que yo no tengo nada, que el angelito se lo clavo – Respondio pacoito.
Angelito, Angel Diaz, era uno de los muchos secuases que tenia Cipriano, homosexual, que al tener en sus manos el mas de medio millon de pesos de botin del robo al banco que Cipriano habia orquestado y patrocinado, y que tanto Angelito y Pacoito, vio la oportunidad de cumplir del sueño de su vida, ser mujer, asi que, se fugo con la lana, a Tijuana, donde un cirujano le habia hecho la ya famosa operación jarocha ademas de ponerle unos enormes implantes de seno, todo esto, desconocido por completo para todos ellos, excepto por el hecho de que Pacoito sabia parte de los hechos y le habian pagado por su silencio.
El chino le tradujo la respuesta a Cipriano.
- Estas mintiendo – Dijo Cipriano, con el chino traduciendo simultaneamente – Ya se que angelito se llevo solo parte de la lana – Le hizo una seña al maton.
Este se acerco, y asesto tremendo puñetazo en la cara.
Pacoito como pudo, al tener todo entumido un lado de la cara, escupio sangre, y con ella una muela que le acababan de tirar.
- No estoy mintiendo, es la verdad – Dijo pacoito.
Cipriano ni se digno en responderle, simplemente le volvio a hacer la misma señal al maton, que gustoso, repitio la accion. Pacoito no repitio la accion, simplemente abrio la boca, dejando que la sangre siguiera su curso, y con la lengua, saco la segunda muela.
El interrogatorio siguio por varios minutos, cipriano mudo, el chino traduciendo hacia ambos lados, repitiendo una y otra vez la misma pregunta, ¿dónde esta el dinero? Pacoito contestando lo mismo y perdiendo mas sangre y mas dientes en el proceso, y el maton, repartiendo golpes a diestra y ciniestra, a ambos lados de la cara, claro esta.
- Esta bien – Dijo Cipriano – O me dices que pedo con la lana que te clavaste o va peor.
El maton se volvio a acercar, pero sin decir agua va, tomo la mano de pacoito y jalo el dedo meniñe hacia una posicion no natural, hasta que se escucho en tronido del hueso, ante el grito de dolor de Pacoito.
- Y asi le seguiremos hasta que me digas lo que quiero saber.
Pacoito se quedo viendo el piso durante varios instantes, ante la mirada de los demas, pero cuando Cipriano dio de nuevo la orden, Pacoito empezo a decirle al chino:
- Esta bien, te dire donde esta.



EL MUDO.
Marzo 20, 2007, 8:37 pm
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Ya tenian varios minutos tocando insistentemente la puerta de la pasa.
Francisco, Pacoito, como le solian decir, estaba renuente en querer abrir la puerta, pero cediendo a la insistencia, lo hizo.
Puso pause en el DVD, dejando en la pantalla, la cara deformada de la actriz porno que estaba haciendo tremenda mamada al actor en turno.
Se levanto del sillon, se subio los boxers y los pantalones, acomodandose el todavia duro miembro para que no le doliera al caminar.
Llevaba apenas cinco centimetros de abertura la puerta cuando alguien, del otro lado, la pateo con todas sus fuerzas.
Esto tomo desprevenido a Pacoito, que no tuvo tiempo de reaccionar, ni siquiera metio las manos.
El impacto fue directo a la cara, con la orilla de la puerta, golpeo en el lado izquierdo, mas en especifico, la ceja, que en cuanto lo hizo, se abrio una herida de unos tres o cuatro centimetros, provocando un golor agudo y una hemorragia inmediata.
Retrocedio, llevandose las manos al rostro.
Del otro lado de la puerta aparecieron un par de tipos, vestidos de negro, que entraron con mucha prisa, uno de ellos, se abalanzo contra Pacoito, tirandolo al piso de un empujon, cayendo bruscamente de nalgas.
Pacoito intento ver quieres eran y de que se estaba tratando el asunto, pero no veia bien, la vision era borrosa y en un torno carmesi, debido a la sangre que le habia entrado al ojo.
El mismo sujeto que lo tiro, se le sento a horcajadas encima y empezo a golpearlo con terrible saña, al tercer puñetazo que iban directo al rostro, Pacoito perdio el conocimiento, pero afortunadamente para el y para el que lo estaba golpeando fue detenido por el segundo sujeto que no habia visto lo que su compañero estaba haciendole, ya que estaba ocupado cerrando la puerta, verificando que nadie los hubiera visto entrar de tal manera a la casa.
- Esperate wey! – Grito el sujeto, dandole un empujon con el pie a su compañero - ¿Qué chingados estas haciendo? – Le pregunto.
- ¿Cómo que que? – Pregunto desconcertado – ¿Qué no era ya su ultimo aviso?
- No pendejo, este no es, a este wey hay que llevarselo vivo, vi-vo pendejo entiendes, al jefe, que tiene asuntos pendientes que tratar con el. Lo matas y el te revienta todo lo que se llama hocico.
- ¡Uta madre! ¡No mames! ¿Te cae? – Dijo poniendose de pie de un brinco.
- Si wey, siempre andas en la pendeja – Le dijo, mientras se acercaba a ver el cuerpo inerte de Pacoito, pero viendo que seguia respirando se tranquilizo un poco – Traete algo de la cocina para taparle la herida.
El sujeto entro a la cocineta y trajo consigo un trapo manchado de grasa.
- Chale wey, espero que no le hayas partido gacho su madre, porque si no te carga la chingada.
- Ya callate wey, no me empieces a chingar, que si ya me lo estoy imaginando la cagotiza que me va a meter – Le dijo mientras trataba de detener la hemorragia amarrandole el trapo alrededor de la cabeza.
- Cargalo y traetelo.
Ambos sujetos salieron apresuradamente de la casa de Pacoito, con este a cuestas.
Cuando llegaron al auto en el que andaban, el mismo que habia pateado la puerta, golpeado a Pacoito y que ahora lo traia inconciente y sangrando sobre su hombro, tuvo la intencion de meterlo en la cajuela como generalmente hacian con los sujetos que tenian que ser llevados de la manera dificil frente a su jefe.
- ¿En la cajuela? – Pregunto el otro sujeto al ver las intenciones del primero.
- ¿Qué no?
- Deveras quieres que te partan la madre ¿verdad?
- ¿Ora que? – Reprocho.
- ¿Cómo que que? Que en ese estado no lo podemos meter en la cajuela pendejo, si esta todo puteado capaz de que se nos muere, metelo en el asiento trasero, ahorita pasamos a una farmacia y compramos aunque sea un curita.



POR ELLA… (4)
Marzo 15, 2007, 8:48 pm
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Algo que le cayo de perlas a Luisa, era el hecho de que abrieran la primera SexShop de la ciudad, donde no solo se encontro con dildos de todos los tamaños, si no que ademas, con ropa de vinil y piel, fuetes y demas aditamentos para el sado.
Menuda sorpresa que se llevo Alfredo cuando se encontro a Luisa vestida de dominatrix. Negándose firmemente en participar en una actividad como esa, pero Luisa una vez mas logro convencerlo asegurándole que seria el que tendría el control de todo.
Algo renuente, participo bajo la guia de Luisa. Aunque no le agradaba la idea, lo hacia solo por complacerla. Mientras que Luisa empezaba a disfrutar esta nueva manera de obtener dolor.
Habian estado haciendolo, fácilmente por mas de una hora, Alfredo estaba exhausto, y se quedo dormido en cuando se acosto en la cama. Pero cuando desperto se vio boca abajo, pero al querer moverse, levantarse, no pudo, cosa que lo intrigo de sobremanera, resulto ser que Luisa, mientras que el dormia, lo habia atado de manos y pies a la cama, todavía desnudo. Empezo a gritar pidiendo ayuda.
- no grites, no seas escandaloso – dijo Luisa saliendo del baño vestida de latex y con un latigo en la mano.
- ¿pos que te traes?
- Nada, ¿por qué?
- ¿cómo que porque? No te hagas pendeja.
- Si, lo se, se que te dije que no lo volveria a hacer, pero eso fue antes de que descubriera esto, es lo máximo, de veras que tienes que sentirlo, te cambiara la vida.
- Y la tuya, porque si me tocas, te juro que te tumbo los dientes.
- Mmm, no hagas promesas que no puedas cumplir.
- Ya, no mames, ya suéltame.
Luisa se acerco a la cama, levanto la mano con el latigo y sin pensarlo asesto un fuerte golpe, cosa que le arranco un grito de dolor a Alfredo. Repitio la accion cuatro veces mas.
- ¿verdad que es grandioso? ¿sientes como se acelera tu corazon? Como si fuera a salirse ¿la sensación de ardor en la piel? – Luisa se dio un par de golpes rapidos a si misma.
- Ya Luisa, neta, ya suéltame.
- No aguantas nada, si apenas estoy empezando – luisa volvio a golpear de nuevo.
Después de golpearlo, lo empezo a masturbar, y que a pesar de los golpes Luisa logro que Alfredo tuviera una erección casi de inmediato. Pero justo antes de que acabara, Luisa saco un dildo, con el que empezo a penetrar a Alfredo, o al menos lo intento, pero Alfredo no era muy tolerante al dolor, cosa que provoco que se desmayara.
Cuando recobro la conciencia se encontro todavía en la cama, ya libre de sus ataduras.
Fue el momento final, Alfredo estaba definitivamente hasta la madre de todo, se arrepentia de haber conocido, cortejado, fajado y cojido a Luisa y lo peor, haber soportado tanto durante tanto tiempo, era demasiado para el. Se levanto de la cama, ella estaba profundamente dormida, se medio vistio como pudo y salio de la casa, caminando de una forma un tanto extraña, debido al dolor en la rodilla por el golpe y el ardor en el culo, por el dildo que le habian metido.



POR ELLA… (3)
Marzo 13, 2007, 9:13 pm
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Ella lo observo detenidamente por algunos instantes, descubriendo que Alfredo seguia la moda metrosexual de rasurarse el vello de esa zona, cosa que le agrado a Luisa. Lo sujeto con una mano masturbándolo, para luego empezar a mamarselo.
Por varios minutos, Alfredo estuvo en el paraíso, No sabia si es que Luisa ya tenia experiencia en ese tipo de movimientos, o era algo innato en ella, pero lo hacia de una manera fenomenal, o al menos asi le parecia, porque sin duda, era la mejor mamada que le habian hecho y aunque habian sido pocas las veces, esta le ganaba a todas definitivamente.
Pero Alfredo quizo devolver el favor, obligo a Luisa, que algo intrigada, a recostarse sobre la alfombra, con el pie, Alfredo movio la mesa de centro que estorbaba. Fue directamente a lo que le interesaba, le desabrocho los pantalones y casi se los arranco, y el bikini tambien corrio con la misma suerte, dejando al descubierto unos labios ya humedos, que se habian hinchado, cosa que aprovecho, los empezo a besar, usando la lengua y luego los dedos, explorando, buscando, hasta que encontro totalmente erecto y enrojecido el clítoris de ella.
3 orgasmos fue lo que logro.
Algo agotados, pensaron que la alfombra era algo dura y aspera para seguir ahí, asi que se fueron a la habitación, donde una amplia cama los esperaba.
Alfredo su subio a Luisa, ella lo abrazaba, tanto con los brazos como con sus piernas, su miembro erecto fue ayudado por la mano de Luisa, para entrar mas fácilmente, con la creencia de que seria menos doloroso, si es que ella ayudaba para la penetración, pero no lo fue, de hecho, fue lo contrario, no hubo suficiente lubricación, provocando un dolor punzante, para ambos, pero mientras que para Alfredo le fue molesto, para Luisa fue todo lo contrario.
Aunque todavía era virgen, y lo mas lejos que habia llegado con un hombre habia sido darle una mamada y ser mordida en los pezones en repetidas ocaciones. Ella se habia masturbado varias veces, pero sin penetrarse en ninguna ocacion y en ningun momento el sexo le habia parecido tan maravilloso como siempre le habian hecho creer. Asi que el dolor fue algo nuevo para ella, provoco algo dentro de ella, una sensación, un gusto se desperto, el gusto por el dolor y el sexo unidos, era algo que le provoco el mas intenso de los orgasmos que tuvo hasta entonces, y que se los seguiria provocando durante mas tiempo.
Durante un tiempo, ese tipo dolor fue presente cada vez que estaban juntos, pero poco a poco, la costumbre se apodero de Luisa, quiera mas intensidad, asi que le propuso a Alfredo el intentar posiciones y maneras diferentes sexo, a lo que Alfredo acepto encantado, tanto lo estaba que compro el kamasutra, libros de sexo tantrico y cosas similares, cosa que tuvo un resultado positivo para Luisa, ya que cambiar del misionera a la de perrito o la del chivito mirando el precipicio, el dolor en mas intenso de estas dos ultimas formas.
Y una vez mas la rutina aparecion, claro que para llegar a este punto, ya habian pasado mas de 6 meses, con sesiones de 4 o 5 veces por semana, ambos estaban mas que satisfechos, y por el gusto por el dolor, no se habian aburrido uno del otro.
Cuando la rutina y la costumbre por el dolor, a Luisa solo le quedaba un camino, antes de intentar cosas un poco mas extremas, el sexo Anal.
Alfredo, no podia creer la suerte que habia tenido al encontrar a una mujer como era Luisa.
Luisa no solo disfrutaba del dolor, si no que queria que todo el mundo sintiera lo mismo y se diera cuenta de lo bien que se sentia, de cómo es que hacia latir su corazon y la hacia sudar, por ese motivo a veces le daba muestras a Alfredo, aunque a el no le gustaba mucho. Siendo la ocacion mas dolorosa cuando ella le dio tremenda mordida en un testiculo cuando le estaba dando una mamada. Cosa que provoco que Alfredo, después de recuperarse del ataque, mandara a volar toda la relacion, pero por poco tiempo, ya que regresaron con la promesa de que Luisa no volveria a repetirlo, cosa que no cumplio, pero al menos ya no le hacia cosas tan dolorosas.



POR ELLA… (2)
Marzo 8, 2007, 9:58 pm
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A media película, los dos en el sillon, ella sobre el acostada, el abrazandola con su cara en su pecho, ella estiro el cuello y empezaron a besarse, el movio su mano, sobandole la panza, y poco a poco, mientras la temperatura de los cuerpos subia, el subio la mano, llegando al seno, sobre la blusa, sobre el sostén.
Cuando el desabrocho los suficientes botones de la blusa para tener a su alcance el sostén, ella le detuvo la mano, Alfredo penso que se habia molestado o algo por el estilo, pero estaba muy equivocado. Luisa se puso de pie, frente a el, en un par de rapidos movimientos se despojo de su blusa, dejando su torso medio desnudo, Alfredo empezo a babear copiosamente, era hermosa, mas de lo que habia imaginado, el sostén blanco, aunque muy normal, es decir, no era de encaje, no era de una forma mas seductora, la hacia lucir muy sensual.
Se sento sobre las piernas de el, reanudando la besuqueadera, Alfredo inmediatamente puso sus manos en su espalda, sintiendo la suavidad, lo terso de su piel, y que parecia que le provocaba cosquillas ya que ella se movia en espasmos cada que pasaba por determinada area. Cuando ella protesto ante la insistencia de Alfredo por hacerle cosquillas, cambio de estrategia, le agarro las nalgas, aunque pocas, bastante macizas, proporcionaban buen agarre.
A los pocos minutos volvio a poner las manos en la espalda, pero ahora iba tras el sostén, intentando en varias ocaciones y por varios minutos, pero fracasando miserablemente, hasta que recibio ayuda de Luisa, arrojándolo a un lado del sillon.
El babeo de Alfredo se incremento hasta alcanzar cantidades industriales, al ver los senos de Luisa. Hay hombres a las que les gustan las piernas de las mujeres, mas que cualquier otra cosa, algunos otros son de nalgas, dan casi cualquier cosa por tener en sus manos unas nalgas grandes, duras, sabrosas, pero Alfredo tenia un muy peculiar gusto por los senos, en especial los pezones, habia habido ocasiones en que solamente por los senos/pezones de una mujer, lo demas no le habia importado, se colgaba de los pezones y de ahí no lo movían. Y ahora, con Luisa semidesnuda, con esos senos a menos de medio metro de el, se habia quedado sin palabras, no podia despugar la vista de esos senos, de copa B, con unos pezones hermosos, ya duros por el calor.
Estiro ambas manos para tocarlos, pero se quedo inmóvil a un par de centímetros de ellos, cosa que le hizo gracia a Luisa, que le pregunto: que que era lo que le pasaba. A lo que respondio Alfredo:
- no puedo, no los merezco.
- No seas mamon.
- Es que la neta, son los mas hermosos que he visto en mi vida.
- Ya bajale, no seas exagerado, se que son bonitos, pero no exageres. Aunque, si los quisiera mas grandes – le dijo agarrandose los senos, como sopesándoselos.
- Tipico, nunca estan contentos con sus senos, aun asi que te los este chuleando, diciendo que me encantan, me sales con que no, que quieres unos pinches balones de voleibol rellenos de agua salada.
- No, no tan grandes. Pero minimo llenar mas el bra. – dijo después de soltar la carcajada.
- ¿qué? ¿Te compras bras mas grandes o que?
Luisa volvio a soltarla carcajada. Sus senos brincaban ante el movimiento provocado por la risa. Cosa que le provoco la que sin duda era la erección mas grande de la vida de Alfredo.
Finalmente los toco. Suaves, tersos, el pezón duro como piedra, pero muy agradable al tacto. Acerco el rostro y los beso timidamente.
Después de varios minutos de estarle besando, mordisquiando y lengueteando los pezones, Luisa dio el siguiente paso. Empezo haciendo lo mismo que el le hacia, le empezo a besar el pecho, las tetillas, bajando hasta llegar al ombligo y de ahí al pantalón. Incada frente a el, empezo a desabrochar el pantalón, saliendo a relucir los boxer de algodón grises que Alfredo usaba y que su miembro estiraban al máximo.
El le ayudo a que Luisa se los bajara hasta los tobillos, cuando hizo lo mismo con los boxer, como resorte, el miembro de Alfredo solio, por fin libre.



POR ELLA…
Marzo 6, 2007, 9:49 pm
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Un año completo habia pasado desde que Alfredo conocio a Luisa, y desde ese momento habia estado soñando, tanto dormido como despierto. Soñaba en cuando caminarian juntos agarrados de la mano, el poder abrazarla, como seria la textura de sus labios, sintiéndola con los suyos, y cuando por fin cediera, el tenerla en sus brazos y poder desnudarla, sintiendo, saboreando, gozando por cada centímetro de su piel, ver sus senos, tal y como el los imaginaba, besar sus pezones hasta que se endurecieran ante su estimulo, asi mismo, encontrarse con su clítoris y provocarle un intenso orgasmo para terminar con una penetración delicada, deliciosa, tierna.
Sabia que Luisa, a pesar de tener mas de 25 años, seguia siendo virgen, y no solo eso era lo que motivaba a Alfredo, no solo el querer cojersela, si no tambien andar con ella en un sentido mas amplio, ser cursi, ser amoroso.
Si, estaba pendejamente enamorado de ella.
Pero luisa no daba su brazo a torcer, siempre salia con su cantaleta de que preferia una buena amistad que a un mal exnovio, Alfredo, incistia, probando todas sus teorias, sus practicas que habian tenido éxito con sus anteriores mujeres, y nada parecia funcionar, aun asi, no cesaba, no cedia y aunque le costase todo el tiempo del mundo, andaria con ella y se la cojeria, aunque ya no le decia asi, ahora era, hacer el amor.
Algunos le llamaran tenacidad y nunca darse por vencido, eso da una victoria mas dulce que todas las demas, principalmente sobre las que se obtienen de inmediato o en un corto plazo.
Algunos otros, simplemente le dirian, que era un pendejo.
Y cumplido un año, parecia que al fin, Luisa estaba cambiando de opinión, dando su brazo a torcer, no al primer contacto, si no en dosis muy pequeñas, pero que eran suficiente para Alfredo.
Ese dia, que parecia ser decisivo para Alfredo, ya que habia conocido a alguien mas que despertaba emociones un tanto parecidad que las que Luisa despertaba, estaba considerando la opcion de mandar todo el asunto al carajo con Luisa incluida, asi que puso como plazo ese dia, si no pasaba nada, adios Nicanor, si no, seguiria hasta el nuevo estancamiento.
Como ya se habia hecho costumbre para ambos, salieron del cine tomados de las manos, asi, hasta el estacionamiento, hasta el carro. Ahí fue cuando, mientras ella esperaba a que el le abriera la puerta, dándole la espalda a el, que Alfredo aprovecho, la sujeto de los hombros, la giro hacia el y sin decir palabra, sin decir “ahí va el agua” la beso, al principio, debido principalmente a la sorpresa, ella se resistio, pero eso duro muy poco tiempo, ella abrio la boca, dejando entrar la lengua de Alfredo. A ambos les gusto, ambos lo disfrutaron. Cuando termino, rompiendo contacto, ella le acaricio la cara con ambas manos, al mismo tiempo que le dijo:
- te tardaste.
Alfredo no tuvo palabras para contestarle, solo la invito a subir al carro.
Subieron al carro y se fueron a la casa de Alfredo, ahí estuvieron durante varias horas, y aunque no tuvieron sexo, para el fue bastante bueno, ya que significaba que pronto lo tendría, asi que todo era felicidad.
Extrañamente, Luisa, haciendo valia su política sobre el sexo y las citas con algun novio, espero a la tercera salida con Alfredo para poder acostarse con el. Y digo que era extraño porque aunque ya habia tenido novios, y habian pasado de la tercera cita, no habia tenido sexo con ninguno de ellos, pero todo se resumia a que tenia claras intenciones de por fin tenerlo, de dejar la virginidad a un lado.
Sabado, fue el dia de la tercera cita, dos semanas después del ese primer beso, un dia de multiples actividades, ya que habian ido al billar jugando ahí un par de horas, después cenaron algo, fueron de nueva cuenta a la casa de el, ya que vivia solo, ahí, empezaron a ver una película, Luisa estaba muy nerviosa, aunque lo deseaba no queria verse demasiado ansiosa, mientras que Alfredo seguia repasando su plan, hasta el mas minimo detalle, todo estaba en orden.