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A la mañana siguiente, al salir a la tienda a comprar algo para desayunar vi el carro a unas casas de distancia de la mia, ya que pase a un lado, viendo a un tipo ahí, pero no le di mucha importancia, por la prisa que traia.
Ademas, no se me hizo raro, debido a que en este fraccionamiento hay vecinos con actitudes muy extrañas, desde la vecina que sale desnuda a la cochera de su casa a callar al perro, hasta la otra que se esconde para fumar un cigarro a espaldas de su marido, pasando por los que tienen gallos que usan como despertador o aquellos que estan despiertos toda la noche y algunos otros que vienen a mi memoria con actitudes tambien muy extrañas que seria demasiado largo el describirlas todas, asi que mejor ahí le paramos con eso.
Despues de desayunar apresuradamente saque el carro y arranque tratando de ir lo mas rapido que podia, con el carro extraño detrás de mi, pero de nuevo, el destino intervino para que no pudieran seguirme, el “destino” fueron 2 idiotas que se me cerraron y los persegui para hacerles pagar por lo hecho.
Destino, yo lo llamo furia de la carretera.
Aunque, ese dia sali temprano de la oficina, y de igual manera, llegue temprano a mi casa encontrándome con la policia, no en mi casa, en la del nuevo vecino de al lado.
Un policia vestido de civil, pero no como los vaqueros del otro dia, se me acerco cuando llegue a la casa.
- buenas noches – dijo mientras me bajaba del carro – soy el oficial fernando barrientos de la policia.
- Buenas noches – respondi desinteresadamente – que pasa?
- Usted vive aquí? – pregunto, a lo que respondi solamente moviendo la cabeza.
- Usted conocia a los Urrutia perez?
- A quienes?
- A sus vecinos, los Urrutia perez – dijo señalando la casa de los vecinos.
- No, solo de vista.
- Nunca hablo con ellos alguna vez?
- Solo de pasada, hola y adios.
- Hace cuando que vive aquí?
- Casi 2 años.
- 2 años? - Dijo algo asombrado – y nunca hablo con ellos?
- Si, 2 años, trabajo hasta tarde, y salgo mucho – dije abriendo la puerta de la casa.
- Entonces supongo que no sabe nada sobre la desaparición de la familia.
- Supone bien. – cerre la puerta.
No es que no me importara, pero yo practico la política de “mucho ayuda el que no estorba” y tampoco ayudaria diciendo algo de lo que no se nada, digo, como se que el wey ese de la suv lo estaba secuestrando o sepa la fregada.
Una vez mas, la rutina de todos los dias se repitio una vez mas, pero con una variante, afuera de la casa de los vecinos habia una patrulla de la policia preventiva vigilando la casa, asi que el otro carro que estaba donde siempre, esta vez estaba en otro lado, pero dentro de mi ruta.
Ese dia el trafico estaba muy tranquilo, asi que no le costo trabajo al tipo del auto negro el seguirme hasta mi oficina.
Y cuando sali de ella, ya tarde, en la noche estaba al acecho, pero en esta ocacion no fui directo a la casa, si no que fui a reunirme con unos amigos a un bar, donde estuvimos varias horas tomando y relajándonos, divirtiéndonos.
Salimos del bar ya entrada la madrugada, yo algo mareado por las cervezas que me habia tomado, pero no andaba tan mal como para dejar de manejar y asi lo sabian mis amigos que me agarraron de conductor designado.
