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Durante toda la canción ella bailo con las 2 lamparas que traia en las manos, dando un espectáculo no digno de tal lugar. Para despues seguir con otra canción algo mas melosa, con la que empezo a despojarse de sus ropas hasta que al final de la canción termino completamente desnuda, dejando al descubierto un cuerpo realmente hermoso y juvenil. Tambien no digno del lugar, y de las demas bailarinas.
Ulises se quedo hipnotizado por todo lo que acababa de presenciar, aunque no era la primera vez que estaba en un lugar como ese y que tampoco era la primera vez que veia un cuerpo de mujer desnudo frente a el.
Mireya lo habia flechado irremediablemente, aun asi que no pudo distinguir su rostro durtante todo el show, su cuerpo era hermoso, perfecto, pensaba el, surgiéndole la necesidad de querer conocerla.
Gustavo jalo a Ulises del saco, sacandolo de su hipnotizante asombro, obedecio siguiéndolo.
Cruzaron el antro de un lado al otro.
Se detuvieron junto a un tipo algo pequeño, moreno, de pelo largo y pasado de peso.
Gustavo le toco el hombro, y cuando el tipo volteo retrocedio un paso casi cayendose al chocar con una mesa, acto seguido le lanzo el trago que traia en la mano a la cara para intentar huir.
Corrio por casi todo el lugar empujando a quien se le atravesara, se metio en la primera puerta que encontro que resulto ser el vestidor de las bailarinas a donde tambien entraron corriendo Gustavo y Ulises.
Cuando Ulises atravesó de golpe lo primero que vio fue una espalda desnuda, a la que no pudo esquivar chocando contra ella, cayendo los 2 al piso.
Mientras tanto, el tipo que perseguían se topo con una puerta, pero cerrada, Gustavo no tuvo problema para someterlo.
Ulises se levanto ayudando a quien habia tirado para darse cuenta de que se trataba de Mireya. Por fin pudio apreciar su rostro, era mas que hermosa, era magnifica, perfecta. Ulises no pudo decir palabra alguna, en cambio Mireya si lo hizo.
- Gracias por tu ayuda, pero a la proxima minimo dame un besito antes de tirarteme encima.
Ulises se sonrojo ante el comentario y las subsecuentes risas que le siguieron.
Mireya le dio un beso en la mejilla.
- no te sonrojes mi rey, que es una broma.
Se dio media vuelta y se alejo, mientras que Ulises seguia inmóvil.
Gustavio volvio a sacarlo de su hipnotismo, jalándolo, llevándolo a rastras hasta afuera del antro.
- ¿entonces que mi chundo? ¿ya me vas a decir quien es tu distribuidor? ¿ o quieres un rato de bote? – le dijo Gustavo al tipo mientras lo empujaba hacia el carro.
- Bien sabes pinche Gustavo que no tienes pruebas y no me puedes hacer na…
Ulises habia abierto la puerta del carro y Gustavo le dio un fuerte empujon cayendo el cundo dentro del carro.
- callate wey – dijo mientras cerraba la puerta del carro.
Arrancaron alejándose del lugar con Gustavo al volante y Ulises sin poder despegar la vista de la puerta del antro.
- olvidala wey, no esta a tu nivel, ni a tu alcance – dijo seriamente Gustavo.
Durante casi media hora, lo que duro el viaje, el chundo no dejaba de gritar alegando que no tenian derecho a detenerlo, que no tenian pruebas y cosas por el estilo, hasta que harto a Gustavo que se detuvo en una calle a 5 cuadras de la comandancia de policia, Obligo al chundo a bajarse del carro, mientras que Ulises se quedo en el pensativo.
Gustavo llevo al chundo estrellándolo contra un gran porton negro quedando oculto de la vista de Ulises, que solo veia a Gustavo gritándole y empujándole.
- mira wey le vas a decir a tu jefe, que apartir de ahora, quiero el doble del dinero o ya sabes que pedo.
- Te estas jugando la vida pinche Gustavo, ya le llenaste el buche de piedritas y solo esta esperando un pretexto para ponerte en tu madre – le dijo muy serio el cundo.
- Me vale lo que diga, o me paga lo que le pido o me lo chingo, a el y a todo su cartel.
- Esta bien, se lo dire, pero yo que tu desde ahorita, me andaria con cuidado y con un chalecote antibalas.
- Ya largate y haz lo que te digo.
