Me harte, ya estaba hasta la madre, no podía soportarlo mas.
Me levante de mi silla, tome mi cartera, mis llaves y mi celular, el cual mire por unos segundos y lo avente al bote de la basura.
Empecé a caminar hacia la salida ante la mirada atónita de todos esos pobres diablos, mi jefe que siempre había sido un completo inepto, me miraba con mirada incrédula, mientras balbuceaba tratando de decir algo, apuntándome y viendo a la recepcionista buscando alguna explicación.
Subí a mi carro y empecé a manejar, seguí y seguí, al poco tiempo ya había salido de la ciudad e iba con rumbo a Monterrey, una hora después llegue al entronque con la carreta hacia Río Verde, una hora y media después, llegue a otro entronque, la salida hacia Valles, ahí me detuve, y le puse gasolina al carro, para seguir el viaje, tome rumbo a Valles.
A Valles ni entre, seguí por el anillo periférico directo hacia la salida a Tamazunchale que me llevaría a la Y griega y de ahí, 13 Kilómetros hasta las pozas del ingles, junto a Xilitla.
Cuando llegue ya estaba oscureciendo, pero todavía estaba abierto el acceso a las pozas, donde había un pequeño café que también estaba abierto, me senté y pedí una cerveza, que me tome de un par de tragos, en menos de 5 minutos, cuando golpee la mesa con el envase vacío me di cuenta de lo que había hecho, donde estaba y que havia hecho en las ultimas 4 o 5 horas, me empecé a carcajear son poder controlarme, la chava que atendía el lugar me veía con una expresión de que me estaba diciendo que estaba loco de atar.
Me tome otro par de cervezas antes de que me dijeran que ya cerrarían, apresure el resto de la ultima, pagué y me salí de ahí.
Cuando me dirigía a mi carro la vi, delgada, alta pelo largo y de color negro, había algo en ella, su mirada, era una extraña mirada, como de preocupación, pero que estaba a gusto con eso, no sabia bien en ese momento, de que se trataba.
Cruzamos las miradas, ella cambio inmediatamente a una que me decía claramente “¿qué me vez wey?”
Creo que sonreí, no lo recuerdo bien, y fue todo lo que hice, me detuve junto a mi carro, la seguí con la mirada mientras se alejaba con su paso tan seguro.
Un par de kilómetros de ahí estaba el pueblo de Xilitla, que después de dar varias vueltas entre sus pequeñas y estrechas calles di con uno de los varios hotelitos que ahí operaban.
Después de registrarme, salí a caminar un poco, buscando un lugar donde pudiera cenar algo, pensando en lo que vendría, en los próximos días, semanas, en mi vida.
Obviamente me despedirían, pero por lo pronto tenia suficiente dinero para sobrevivir durante varios meses, muchos mas si llevaba un estilo de vida muy austero.
Tendría que regresar algún día, volver a buscar otro trabajo, pero por lo pronto mandaría todo a la chingada y disfrutaría de mis vacaciones, las mereciera o no.
Al día siguiente regrese a las pozas, con la idea de meterme a nadar un rato, y de darme una vuelta por la extraña construcción del ingles.
Me metí por lo que seria la entrada principal, no la otra por donde estaba el café, al que había llegado el día anterior, pase por donde estaban unas esculturas de unas manos, que se supone que son representaciones de las manos de Dalí, el pintor español, ese que estaba bien tocadiscos y que todo el mundo considera un genio, para toparme de frente con un cuartito que servia de tiendita de recuerdos, tanto del lugar como típicas artesanías de la huasteca, entre para ver si había algo que me gustara.
Estuve haciéndome wey un rato entre las vitrinas sin ver nunca hacia el mostrador que estaba al fondo de dicha tienda, estaba yo viendo playeras, joyería medio chafa, pulseritas, cadenitas, etc. Y otro montón de cosas que ya ni recuerdo que eran y que ni me gustaron.
Solamente me gusto una playera que tenia escrito “las pozas” con el tipo de letra de los cigarros faros.
Fui al mostrador para pagar y fue, cuando la volví a ver, esa mirada, estaba muy concentrada revisando una libreta, me detuve y la contemple un momento.
La verdad no era una mujer que encajara en mis gustos y preferencias, pero no lo niego, esa mirada me tenia hechizado, hipnotizado.